El Centro para el Desarrollo Humano Integral (Chile), en una alianza con el Instituto de Estudios Social Cristianos (IESC) de Perú, impulsó el Curso básico en Doctrina Social de la Iglesia, un espacio de formación online y gratuito pensado para fortalecer las capacidades de discernimiento y acción en nuestros territorios.

Tras la realización de sus primeras tres sesiones clave, el balance es profundamente esperanzador: más de 40 asistentes —entre dirigentes sociales, agentes pastorales, profesionales e integrantes de instituciones públicas y de la sociedad civil— han participado de manera activa en este trayecto formativo.

Formación con mirada crítica, cercana y constructiva

Entendiendo que la transformación social se construye a través de procesos sencillos y sostenidos, el curso ha ofrecido herramientas teóricas y metodológicas para «leer los signos de los tiempos» y orientar la toma de decisiones informadas. A lo largo de los encuentros sincrónicos, un cuerpo docente internacional de amplia trayectoria acompañó la reflexión sobre los criterios ordenadores de la DSI: la dignidad inalienable de la persona humana, la búsqueda del bien común, la solidaridad, la subsidiariedad y el cuidado de la casa común.

Las sesiones han permitido conectar los fundamentos de la fe con los desafíos cotidianos que se viven en barrios, parroquias, sindicatos y organizaciones comunitarias. En consonancia con las grandes orientaciones del Magisterio social, se enfatizó que la caridad solo es plenamente auténtica cuando se estructura sobre la justicia, superando el mero sentimentalismo para transformarse en compromiso público e institucional.

Sinergia binacional al servicio de la comunidad

Esta iniciativa conjunta entre Chile y Perú demuestra la fecundidad del diálogo interinstitucional para tender puentes y construir soluciones concretas. La respuesta de los participantes da cuenta de la necesidad latente de contar con espacios donde la Iglesia, la sociedad civil y los distintos actores comunitarios puedan escucharse, asumir responsabilidades compartidas y nutrir una esperanza que no evade las tensiones, sino que las mira de frente para abrir caminos.

Agradecemos y felicitamos a cada uno de los estudiantes por su puntualidad, entrega y valioso aporte en las discusiones. Desde el Centro, reafirmamos nuestro compromiso de seguir ofreciendo procesos formativos que cuiden la vida social y promuevan comunidades más justas, inclusivas y fraternas.

Deja una respuesta

Descubre más desde Centro para el Desarrollo Humano Integral

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo